{"id":1704,"date":"2017-10-09T08:55:47","date_gmt":"2017-10-09T08:55:47","guid":{"rendered":"http:\/\/nuestrasenoramoratalaz.archimadrid.es\/?page_id=1704"},"modified":"2020-11-22T18:45:03","modified_gmt":"2020-11-22T17:45:03","slug":"presentacion","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/nuestrasenoramoratalaz.archimadrid.es\/?page_id=1704","title":{"rendered":"PRESENTACION"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>DISCURSO DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II<br>\nA LOS J\u00d3VENES REUNIDOS EN BUENOS AIRES<br>\nPARA LA JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD 1987<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>I \u201c<em>Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene<br>\ny hemos cre\u00eddo en \u00e9l<\/em>\u201d (<em>1Jn<\/em>&nbsp;4, 16).<\/strong><\/p>\n<p><em>Muy queridos j\u00f3venes<\/em>:<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 alegr\u00eda poder&nbsp;reunirme con vosotros esta tarde, al t\u00e9rmino de un d\u00eda tan intenso y casi al final de mi visita pastoral a Uruguay, Chile y Argentina, que culmina ma\u00f1ana, Domingo de Ramos, con la celebraci\u00f3n de la&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/gmg.html\"><em>Jornada mundial de la Juventud<\/em><\/a>! Este encuentro de la v\u00edspera nos introduce en el clima propio de esa Jornada, que es un<em>&nbsp;clima de fe en el amor que Dios nos tiene<\/em>.<\/p>\n<p>He venido a descansar un poco con vosotros, queridos j\u00f3venes. He venido a escucharos, a conversar con vosotros, a rezar juntos. Quiero repetiros, una vez m\u00e1s \u2013como os dije desde el primer d\u00eda de mi pontificado\u2013 que \u201csois la esperanza del Papa\u201d, \u201csois la esperanza de la Iglesia\u201d. \u00a1C\u00f3mo he sentido vuestra presencia y amistad en estos a\u00f1os de mi ministerio universal a la Iglesia! Vuestro cari\u00f1o y vuestras oraciones no han cesado de apoyarme en el cumplimiento de la misi\u00f3n que he recibido de Cristo.<\/p>\n<p>Hoy est\u00e1is aqu\u00ed, j\u00f3venes procedentes de todo el mundo: de las diversas regiones de Argentina, de Am\u00e9rica Latina, de todos los continentes; de distintas Iglesias particulares, de asociaciones y movimientos internacionales. Os saludo con todo mi afecto, y en vosotros saludo tambi\u00e9n a todos los j\u00f3venes del mundo, ya que a todos alcanza el amor que Dios nos tiene.<\/p>\n<p>El lema de esta Jornada mundial, tomado de la primera Carta del Ap\u00f3stol San Juan, nos muestra la fe de los primeros cristianos, y en particular la fe de este Ap\u00f3stol, que sigui\u00f3 al Se\u00f1or desde su juventud, creciendo en esa fe y en ese amor hasta su vejez. Precisamente hacia el final de sus d\u00edas en la tierra, escrib\u00eda: \u201cNosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos cre\u00eddo en \u00c9l. Dios es amor, y quien permanece en el amor, permanece en Dios y Dios en \u00e9l\u201d (<em>1Jn<\/em>&nbsp;4, 16). Es un testimonio conmovedor de esa que tambi\u00e9n llamamos&nbsp;<em>juventud cristiana del esp\u00edritu<\/em>, que consiste en permanecer siempre fieles al amor de Dios. La uni\u00f3n con Dios nos hace crecer cada d\u00eda en esa juventud. En cambio, lo que nos separa de Dios \u2013el pecado y todas sus consecuencias\u2013 es camino de envejecimiento interior, de anquilosamiento y torpeza para conocer y vivir la constante novedad del amor de Dios, que se nos ha revelado en Cristo [\u2026].<\/p>\n<p>[\u2026] En esta primera parte de nuestro encuentro, hab\u00e9is querido reflejar vuestras preocupaciones e inquietudes, vuestros deseos y aspiraciones. [\u2026] el Papa os llama a comprometeros personalmente, desde vuestra fe en Cristo, en la construcci\u00f3n de una naci\u00f3n de hermanos, hijos de un mismo Padre que est\u00e1 en los cielos [\u2026].<\/p>\n<p>Agradeced al Se\u00f1or el&nbsp;<em>patrimonio de fe injertado en el dinamismo nacional y popular de Argentina<\/em>. A vosotros toca asumir la responsabilidad de que ese patrimonio de fe vivifique vuestra generaci\u00f3n, y muestre as\u00ed su permanente vitalidad y actualidad en Cristo. Para ello, es necesario que todos vosotros \u2013cada uno y cada una\u2013 responda con generosidad a la voz de Jes\u00fas, que hoy sigue dici\u00e9ndonos, como al principio de su predicaci\u00f3n en Israel:&nbsp;<em>Convert\u00edos y creed en el Evangelio&nbsp;<\/em>(<em>Mc&nbsp;<\/em>1, 15). El Se\u00f1or nos dirige una llamada vibrante y persuasiva a&nbsp;<em>la conversi\u00f3n personal<\/em>, que transforme toda nuestra existencia, de modo que ya no vivamos para nosotros mismos, sino para Aquel que nos am\u00f3 y se entreg\u00f3 a S\u00ed mismo por nosotros (cf.&nbsp;<em>Ga<\/em>&nbsp;2, 20).<\/p>\n<p>La fidelidad a Cristo requiere conocerlo y tratarlo \u2013como Maestro y Amigo\u2013, con hondura y perseverancia. La lectura frecuente de la Sagrada Escritura \u2013y en especial de los Evangelios\u2013; el estudio serio de la doctrina de Cristo, ense\u00f1ada con autoridad por su Iglesia; la frecuencia de sacramentos; y la conversaci\u00f3n diaria con Jes\u00fas en la intimidad de vuestra oraci\u00f3n, ser\u00e1n cauces privilegiados para que progres\u00e9is en un conocimiento vivo de Cristo y de su mensaje de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si al considerar este panorama de conversi\u00f3n en la fe y en el amor, sent\u00eds el peso de vuestros pecados y limitaciones, volved a poner vuestra confianza en Cristo, que jam\u00e1s nos abandona. Cont\u00e1is con la gracia de los sacramentos que ha dejado a su Iglesia, y en particular con la abundancia del perd\u00f3n divino, que se nos confiere en la penitencia sacramental.<\/p>\n<p>Pensad que el Se\u00f1or cuenta con vuestra vida de fe \u2013 manifestada en obras y palabras \u2013 para hacerse presente en vuestra patria. El Se\u00f1or mira con cari\u00f1o y bendice todas vuestras iniciativas y actividades apost\u00f3licas, personales y asociadas, que, en comuni\u00f3n con la Iglesia y sus Pastores, deben contribuir decisivamente a dar una respuesta cristiana a los m\u00e1s profundos interrogantes de vuestra generaci\u00f3n. De vosotros depende una renovada vitalidad del Pueblo de Dios en estas tierras, para bien de toda esta querida naci\u00f3n y del mundo entero.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/nuestrasenoramoratalaz.archimadrid.es\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/IMG_20171022_233201.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-1843 size-large\" src=\"https:\/\/nuestrasenoramoratalaz.archimadrid.es\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/IMG_20171022_233201-1024x623.jpg\" alt=\"\" width=\"745\" height=\"453\" srcset=\"https:\/\/nuestrasenoramoratalaz.archimadrid.es\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/IMG_20171022_233201-1024x623.jpg 1024w, https:\/\/nuestrasenoramoratalaz.archimadrid.es\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/IMG_20171022_233201-300x183.jpg 300w, https:\/\/nuestrasenoramoratalaz.archimadrid.es\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/IMG_20171022_233201-768x467.jpg 768w, https:\/\/nuestrasenoramoratalaz.archimadrid.es\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/IMG_20171022_233201.jpg 1080w\" sizes=\"(max-width: 745px) 100vw, 745px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Os invito ahora a cada uno personalmente, a que dirij\u00e1is una confiada y sincera petici\u00f3n a Dios, como aquel ciego de Jeric\u00f3 que dijo a Jes\u00fas: \u201c<em>Se\u00f1or que vea<\/em>\u201d (<em>Lc<\/em>&nbsp;18, 41). \u00a1Que vea yo, Se\u00f1or, cu\u00e1l es tu voluntad para m\u00ed en cada momento, y sobre todo que vea en qu\u00e9 consiste ese&nbsp;<em>designio de amor para toda mi vida<\/em>, que es mi&nbsp;<em>vocaci\u00f3n<\/em>. Y dame generosidad para decirte que s\u00ed y serte fiel, en el camino que quieras indicarme: como sacerdote, como religioso o religiosa, o como laico que sea sal y luz en mi trabajo, en mi familia, en todo el mundo.<\/p>\n<p>Poned esta petici\u00f3n en manos de Santa Mar\u00eda, nuestra Madre. Como atestigu\u00e1is en vuestras peregrinaciones a su santuario de Luj\u00e1n y a tantos otros santuarios de la Argentina, Ella es la que os gu\u00eda y conforta en esa peregrinaci\u00f3n mediante la fe a la que el Amor de Dios os ha destinado.<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/p>\n<ul>\n<li>\u00bfCu\u00e1ndo hacemos notar que somos j\u00f3venes cristianos? \u00bfCu\u00e1ndo no?<\/li>\n<li>\u00bfSomos conscientes de que como dice el papa, <em>somos la esperanza de la Iglesia<\/em>? Si as\u00ed es, \u00bfc\u00f3mo podemos mejorarla?<\/li>\n<li>\u00bfAgradecemos el patrimonio de la fe que hemos heredado?<\/li>\n<li>\u00bfHa transformado Cristo nuestra vida? Si no es as\u00ed, \u00bfte has puesto a tiro para que esto suceda? \u00bfC\u00f3mo podr\u00edamos saber si estamos caminando en la direcci\u00f3n correcta?<\/li>\n<li>\u00bfTenemos en cuenta los instrumentos que nos ha dado la Iglesia para crecer en la fe (sacramentos, oraci\u00f3n, acompa\u00f1amiento espiritual)? \u00bfLos aprovechamos?<\/li>\n<\/ul>\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-youtube wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"\u201cLa respuesta de Dios\u201d || Sof\u00eda Carre\u00f3n\" width=\"783\" height=\"440\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/jkYp1O8SSzg?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DISCURSO DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II A LOS J\u00d3VENES REUNIDOS EN BUENOS AIRES PARA LA JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD 1987 I \u201cNosotros hemos<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"parent":1494,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuestrasenoramoratalaz.archimadrid.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/1704"}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuestrasenoramoratalaz.archimadrid.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuestrasenoramoratalaz.archimadrid.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrasenoramoratalaz.archimadrid.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrasenoramoratalaz.archimadrid.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1704"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/nuestrasenoramoratalaz.archimadrid.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/1704\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7029,"href":"https:\/\/nuestrasenoramoratalaz.archimadrid.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/1704\/revisions\/7029"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrasenoramoratalaz.archimadrid.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/1494"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuestrasenoramoratalaz.archimadrid.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1704"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}